La epicondilitis o codo de tenista se suele producir por una combinación de factores como son: el desequilibrio muscular provocado por la debilidad generalizada que existe en los músculos extensores del brazo y el uso repetido de estos, destacando que en algunos deportes hay que sumar que se usan en rangos de movimiento demasiado amplio.
La epitrocleitis o codo de golfista al igual que la anterior, se produce por desequilibrios musculares (esta vez debido a los flexores), por una mala técnica en el deporte practicado (bien sea tenis, levantamiento de pesas,...) y/o por la extensión demasiado repentina y descontrolada del brazo (que le ocurre por ejemplo a los porteros de balonmano cuando intentan detener un balón con el brazo ''muerto'' y sin ejercer ninguna fuerza)
Como consecuencia, se producen microdesgarros en los tendones que se unen al epicóndilo o a la epitróclea. Para curar o paliar esta lesión y prevenir que suceda otra vez, a parte de seguir un tratamiento sencillo y reposar, debemos fortalecer el tríceps y los músculos extensores o el bíceps y los músculos flexores, respectivamente. Además es importante mecanizar una técnica deportiva correcta, así como por supuesto antes de iniciar la actividad calentar toda la zona adecuadamente.
Ejercicios:

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