Las lesiones deportivas pueden producirse por un sobreesfuerzo en el deporte practicado, por no saber practicarlo de manera adecuada o por un accidente mientras se practica.
Ante todo, la mejor recomendación para poder prevenirlas es practicar el ejercicio físico de manera adecuada y siempre sabiendo lo que se hace; es decir, prevenir. Aún así, pueden surgir ocasiones en las que nos lesionamos y en las que nos vemos necesitados a practicar técnicas "de primeros auxilios" para no empeorar la lesión y tratarla de manera adecuada para restablecer esa pérdida de función.
En este apartado sobre lesiones deportivas explicaremos aquellos incidentes más comunes y la manera más rápida y eficaz de tratarlos; eso si, sin olvidarnos nunca de consultar a nuestro médico! Una lesión mal curada puede conllevar problemas futuros.
Así que... ¿qué podemos hacer para prevenir las lesiones deportivas? Siguiendo estos cuatro puntos evitaremos la mayoría de lesiones.
- Lo primero, es analizar las condiciones en las que practicamos deporte, desde nuestra condición física hasta el entorno en el que vamos a ejercitarnos. No es lo mismo correr sobre asfalto que en tierra, ni salir a correr todos los días una hora que hacerlo una vez a la semana.
- Nuestros hábitos posturales también deben de ser examinados para comprobar si son los correctos o nos predisponen a tener lesiones.
- Es importante tener en cuenta las lesiones que ya hayamos podido sufrir, porque pueden estar mal curadas, como sucede a menudo con los esguinces, o hacernos propensos a la recaída.
- Debemos realizar estiramientos y ejercicios básicos antes y después del ejercicio, de manera complementaria a este, para preparar, antes, y recuperar, después, nuestro cuerpo.


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