domingo, 2 de diciembre de 2018

Entrenamiento de fuerza en niños y adolescentes (II)

Habiendo previamente desmitificado previamente frases equivocadas que suponen un lastre en la sociedad para la maximización del desarrollo físico de los niños, así como para toda la prevención que se pueda llevar a cabo por medio de la potenciación muscular; procederemos a dar unas pautas generales a seguir por medio del siguiente vídeo:
Aunque siempre debe haber una persona cualificada para supervisar esta actividad, podemos resumir las directrices recomendadas en:

1-Centrarnos en que la técnica de cada ejercicio sea la mejor posible y desarrollar habilidades básicas como saltar, correr,...
2- Dedicar el entrenamiento a trabajar con el propio peso corporal, pesos libres, balones medicinales, bandas de resistencia,...
3- Los ejercicios multiarticulares y pesos libres, dado que precisan de mayor coordinación para realizarlos, deberemos incluirlos poco a poco en función de las habilidades del niño.
4- El volumen, intensidad y peso aplicados empezarán siendo bajos para que el chico pueda aprender y aplicar correctamente la técnica, pero también se aumentarán en función de sus habilidades.
5-La velocidad de realización de los distintos ejercicios al principio debe ser moderada para fomentar un control adecuado del movimiento, sin embargo debe ir aumentando.
6- El descanso entre series debe ser el suficiente como para no perjudicar jamás la técnica del ejercicio.
7- En niños más pequeños la frecuencia de entrenamiento se debe dividir en dos o tres días a la semana no consecutivos, pero podremos aumentarla a medida que crezcan y atraviesen la adolescencia.
8- Realizar un calentamiento previo a la actividad, y estiramientos estáticos al finalizar.

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